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Segunda opinión dental · 30 de agosto de 2026

Cómo pedirle tu historia clínica y tus radiografías a tu odontólogo en Estados Unidos

Por la Dra. Carolina Macareno · Especialista en Rehabilitación Oral, Estética e Implantología

La respuesta honesta es: son tuyos, tienes derecho a pedirlos, y no tienes que explicar para qué los quieres.

Es de las cosas más útiles que puedes saber si estás pensando en una segunda opinión, en cambiar de odontólogo o en tratarte en otro país. Y es de las que menos se saben.

Sin tus radiografías, cualquier opinión que pidas después es una opinión sobre lo que tú recuerdas. Con ellas, es una opinión sobre tu caso.

Qué tienes derecho a pedir

En Estados Unidos, la ley federal de privacidad médica, conocida como HIPAA, le da al paciente el derecho de acceder a su historia clínica y de obtener una copia. Aplica a consultorios dentales igual que al resto de la atención en salud.

Lo que puedes pedir incluye:

  • La historia clínica del tratamiento
  • Las radiografías y la tomografía, si te las hicieron
  • Las fotos clínicas que te tomaron
  • El plan de tratamiento por escrito
  • Los presupuestos que te entregaron
  • Las notas de cada cita
  • La marca, el modelo y el lote de lo que te colocaron, si ya te trataron

Ese último punto importa más de lo que parece. Sin la referencia exacta de un implante, un especialista en otra ciudad o en otro país no puede pedir la pieza correcta.

Lo que no cambia tu derecho

  • No tienes que decir para qué los quieres. No hace falta anunciar que vas a pedir una segunda opinión ni que estás pensando en cambiar de profesional.
  • No hace falta que la relación esté bien. El derecho no depende de eso.
  • Una factura pendiente no bloquea tu historia clínica. El pago de un tratamiento y el acceso a tus registros son dos asuntos distintos.
  • Que las radiografías las haya tomado el consultorio no las hace suyas. La información sobre tu salud es tuya.

Cómo se pide, en la práctica

1. Por escrito, siempre

Aunque tengas confianza y aunque puedas pedirlo en el mostrador. Un correo deja constancia de la fecha, y la fecha es la que cuenta si después hay que insistir.

2. Corto y sin explicaciones

No hace falta un texto largo. Algo así basta:

*«Buenos días. Solicito una copia completa de mi historia clínica, incluyendo radiografías, tomografía si existe, fotos clínicas, plan de tratamiento y notas de las citas. Prefiero recibirlas en formato digital. Gracias.»*

Nada más. Cuanta menos explicación, menos conversación.

3. Pide el formato digital, y pide el original

Las imágenes tienen un formato propio, llamado DICOM, que es el que usan los programas de diagnóstico. Una foto de la pantalla o un PDF de baja resolución no sirve para valorar un caso.

Si te mandan un archivo que no se puede abrir, pide que te lo envíen «en DICOM» o «el archivo original del equipo». Es una petición normal y el consultorio sabe qué significa.

4. Guarda todo en un solo sitio

Una carpeta en tu teléfono o en tu correo, con todo junto. Cuando llegue el momento de pedir una opinión, no vas a tener que buscar.

Cuánto pueden tardar y cuánto pueden cobrar

El plazo habitual es de 30 días desde que lo pides, y en algunos estados es menor. Por eso conviene pedirlo con tiempo y no el día antes de una consulta.

Pueden cobrar un costo razonable por la copia, sobre todo si es en papel o en un disco. En formato digital y por correo suele ser gratis o muy poco. Lo que no pueden es cobrar una cifra que en la práctica te impida acceder.

Si te dicen que no

Pasa poco, pero pasa. Tres pasos, en este orden:

1. Pídelo otra vez por escrito, mencionando que es una solicitud de acceso a tu historia clínica. Muchas veces la primera negativa viene de quien contesta el teléfono y no de una política del consultorio.

2. Pregunta por el responsable de privacidad. Los consultorios tienen que tener uno designado, y ahí la conversación cambia.

3. Si aun así no la entregan, existe la posibilidad de presentar una queja ante la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Salud, que es la que hace cumplir esa ley. En la práctica, la mayoría de las situaciones se resuelven mucho antes de llegar ahí.

Un consejo que ahorra problemas después

Pide tus registros aunque no vayas a hacer nada con ellos todavía.

Es gratis o casi, y te deja preparada para cuando los necesites: una segunda opinión, una mudanza, un cambio de seguro o un tratamiento en otro país. El peor momento para pedirlos es cuando ya hay un problema y la relación se puso tensa.

Si quieres leer la parte clínica

Este artículo es sobre tus documentos, no sobre tratamientos. Si quieres entender qué se hace con esas imágenes, la Dra. Carolina Macareno lo explica en el sitio de su consultorio:

Preguntas frecuentes

¿Tengo que decir por qué quiero mis radiografías?

No. El derecho de acceso a tu historia clínica no depende del motivo, y no tienes que anunciar que vas a pedir una segunda opinión.

¿Me las pueden negar si debo dinero?

El acceso a tu historia clínica y el pago de un tratamiento son asuntos distintos. Una factura pendiente se cobra por otras vías, no reteniendo tus registros.

¿En cuánto tiempo me las tienen que entregar?

El plazo habitual es de 30 días desde tu solicitud, y en varios estados es menor. Por eso conviene pedirlas con anticipación y por escrito, para que quede la fecha.

¿Me pueden cobrar por la copia?

Pueden cobrar un costo razonable, sobre todo si es en papel o en un disco. En formato digital suele ser gratis o muy poco.

¿Sirve una foto de la radiografía tomada con el celular?

Para hacerte una idea, sí. Para valorar un caso, no. Pide el archivo original del equipo, el formato DICOM, que es el que usan los programas de diagnóstico.

Si quieres que lo revisemos contigo

En la Segunda Mirada te explicamos en español, en 30 minutos, qué dice el presupuesto que te dieron, qué significa cada línea y qué preguntas hacer antes de firmar. Te llega además por escrito en 48 horas.

Y si no sabes si tu caso lo necesita, mándanos tu presupuesto y en 24 a 48 horas te decimos si es de los que cambia algo o si no hace falta. Si no hace falta, te lo decimos y ya.

Este artículo es información general de orientación educativa. No constituye diagnóstico, plan de tratamiento ni sustituye la valoración presencial de tu odontólogo tratante.

¿Y en tu caso?

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